En el refugio en Paipa
Pasear, bañar, alimentar y consentir a los animales; o colaborar con mano de obra o labores de mantenimiento del refugio como reparaciones, construcción y corte de pasto.
Voluntariado
Detrás de cada rescate hay manos que ayudan. Con tu tiempo, tu oficio o tu casa, puedes cambiar la vida de un animal. ¡Desde donde estés!

Voluntariado
Un refugio solo se sostiene sumando esfuerzos de personas que deseen colaborar a la causa animal. Cada paseo, cada baño, cada publicación difundida y cada hogar temporal suma para que un peludo tenga una segunda oportunidad.
Ser voluntario no exige experiencia ni horarios imposibles, solo ganas de ayudar.
Tú decides cómo y cuánto, y nosotros te mostramos dónde tu ayuda hace la diferencia.

Sin experienciasolo ganas de ayudar
Elige tu forma de ayudar
Pasear, bañar, alimentar y consentir a los animales; o colaborar con mano de obra o labores de mantenimiento del refugio como reparaciones, construcción y corte de pasto.
Redes, difusión de casos, diseño, gestión, marketing. Desde cualquier lugar.
Acoger temporalmente a un peludo mientras consigue hogar definitivo.
Eventos, jornadas de adopción y de esterilización.
Veterinarios, abogados, contadores, fotógrafos, y personas con carreras administrativas que donan su talento a la causa.
Antes de empezar
No se necesita experiencia previa.
Súmate

Hogar de paso
Voluntariado
Abre tu casa temporalmente a un peludo mientras encuentra su hogar definitivo.
Con su alimentación y cuidados diarios.
Gestiona la parte médica cuando se necesita y te apoya con alimento en la medida de lo posible.
Si se trata de cachorros para adopción, la Fundación se encarga de todo el proceso para asegurar que queden en hogares responsables.
Quiero ser hogar de pasoSigue sumando
Voluntariado
No. Solo necesitas ganas de ayudar y compromiso con el bienestar animal. Nosotros te enseñamos y te acompañamos en lo que haga falta.
Claro que sí. Muchas de nuestras necesidades son a distancia: manejar redes, difundir casos, diseñar o apoyar en gestión. Puedes ayudar desde donde estés.
Sí, para ser voluntario debes ser mayor de edad (18 años).
El que puedas. Hay actividades para todos los ritmos, desde una jornada puntual hasta un apoyo constante. Tú decides según tu disponibilidad.
Pasear a los perros, bañarlos, alimentarlos, jugar con ellos y, sobre todo, darles cariño y compañía para que recuperen la confianza en las personas.
Sí. Puedes sumarte a eventos, jornadas de adopción o de esterilización sin un compromiso permanente. Toda ayuda cuenta.
Tu talento vale muchísimo. Puedes donar tu oficio para apoyar la salud o la gestión de la Fundación. Escríbenos y vemos cómo sumar lo que sabes hacer.
Recibes en tu casa a un animal por un tiempo, mientras le buscamos un hogar definitivo. Como hogar de paso te comprometes a darle su alimentación y sus cuidados diarios: cariño, aseo y un espacio seguro. La parte médica la gestiona la Fundación cuando se requiere, y hacemos lo posible por apoyarte también con el alimento. Cuando son cachorros en adopción, nosotros llevamos todo el proceso para que lleguen a hogares responsables. Nunca estás solo, te acompañamos durante todo el proceso (mira la sección Hogar de paso).
Ser voluntario no cuesta nada, y tampoco es un trabajo remunerado. Es un acto de amor: tu recompensa es ver a un animal recuperarse y encontrar un hogar.
Sí. Recibimos grupos que quieren vivir la experiencia juntos. Solo escríbenos con anticipación por WhatsApp para coordinar.
Escríbenos por WhatsApp y cuéntanos cómo te gustaría ayudar. Conversamos, vemos en qué rol encajas mejor y te damos la bienvenida.
Eventos
Organizamos jornadas y encuentros donde puedes conocer a los perritos, sumarte como voluntario y ayudar a que más peludos encuentren un hogar. Participa, invita a tu familia y a tus amigos: cada persona que llega suma.
